Las propiedades de la fresa (Fragaria vesca) contra el acné son bastante desconocidas por la mayoría pero su efectividad es casi milagrosa en muchos tipos de pieles con tendencia acnéica, aunque no para todos los tipos por lo que te recomiendo que la pruebas de forma consistente durante un par de semanas y después decidas si continuas.

La fresa es muy rica en ácido salicílico, componente clave utilizado en muchísimas cremas y preparados contra el acné comerciales así como en cremas antiarrugas y exfoliantes. Veamos algunas formas para aprovechar esta cualidad de la fresa.

Recetas de mascarilla de fresas contra el acné

La forma más común y eficaz de aplicar la fresa en la piel para luchar contra el acné es en forma de mascarillas. Aquí te dejo algunas recetas fáciles de preparar y aplicar.

Mascarilla de fresas solas

Mascarilla facial de fresasSe pueden utilizar las fresas machacadas sin ningún otro ingrediente. Toma 3 o 4 fresas, retira las hojitas verdes y machácalas. Separa por un lado el zumo y por otro la pulpa.

Aplica el zumo sobre la piel de la cara y déjalo secar. De este modo vamos a aprovechar el efecto exfoliante del zumo de fresa, muy rico en ácidos.

Una vez que esté seco, toma la pulpa que había quedado y aplícals a modo de mascarilla. Déjala actuar 20 o 30 minutos. Aclara con abundante agua tibia. Puedes utilizar después tu tónico e hidratante habitual.

Mascarilla de fresas y miel

Las mascarillas de fresas son buenas para el cuidado de la piel cuándo se utilizan solas pero mucho más cuándo se combinan con miel. La combinación con miel aporta un alto valor nutritivo, añade efecto antiinflamatorio y calmante y, además, facilita la aplicación de la mascarilla.

Machaca cuatro fresas, sin la parte verde, junto a una cucharada de miel. Mezclado bien y aplica sobre la cara. Déjalo actuar durante 20 minutos. Enjuaga con abundante agua tibia, seca la piel y aplica tu hidratante y tónico habitual.

Mascarilla de fresas, harina y leche

Otras recetas de mascarillas de fresas contra el acné que he visto en la red incorporan un poco leche para aportar más nutrientes y un poco de harina para darle consistencia a la mascarilla y facilitar su aplicación.

La receta más habitual utiliza cuatro fresas machacadas junto a media cucharada de leche y media cucharada de harina. Se mezcla y machaca todo bien hasta conseguir una pasta homogénea y fina. Se aplica sobre la cara, evitando el contacto con los labios y zona ocular. Se deja actuar 20 minutos y se retira con abundante agua tibia.

Utilización y el resultado

Puedes probar cualquiera de estas tres recetas de mascarillas para encontrar la que más te guste y la que mejor se adapte a tu tipo de piel. Desde mi experiencia, utilizaría la mascarilla sólo de fresas si tu piel es bastante grasa y las otras si tu piel es normal o seca.

Para obtener resultados visibles has de ser constante. Se debe utilizar esta mascarilla de tres o cuatro veces por semana durante uno o dos meses.

El resultado es una piel suave, debido al efecto exfoliante del ácido salicílico de la fresa. Si has utilizado miel o leche, también sentirás tu piel calmada. Los efectos más notorios son:

  • elimina células muertas
  • limpia en profundidad
  • promueve la regeneración celular en la piel

Puedes preparar bastante cantidad de mascarilla y guardarla en un recipiente pequeño y hermético en el frigorífico. Pero no hagas demasiado ni lo dejes preparado mucho tiempo, como máximo dos o tres días.

Ah!! y las hojitas verdes que retiras de las fresas puedes utilizarlas para darte un baño en la bañera. La piel de tu cuerpo también lo agradecerá.

Vea también jabón de azufre contra el acné.

Créditos

María Molina

Escrito por

María Molina

Hola a todos!! Mi nombre es Maria y estoy aquí para escribir de todo lo que me pase...

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