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- Por Aureora
- En Cuidado Personal
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El hábito descontrolado de morderse o comerse las uñas recibe el nombre de onicofagia. Cómo resultado de comerse las uñas de forma frecuente el aspecto de las mismas se hace feo y puede dar lugar incluso a que las yemas de los dedos se deformen. La onicofagia tiene muchas causas entre las cuáles el estrés y nerviosismo son las más habituales.
Entre los adolescentes esta manía puede alcanzar tasas de incidencia cercanas al 50% aunque tiende a ir disminuyendo conforme se va acercando a la edad adulta quedándose en tasas en torno al 5% en personas mayores de 65 años.
En un principio comerse las uñas no es perjudicial más allá del problema estético pero puede llegar a ser un problema adictivo semejante a la adicción al tabaco o al alcohol o convertirse en un problema parecido a los tics (impulsos incontratables que en la mayoría de los casos son también inconscientes).
Principales causas que producen el hábito de morderse las uñas
Las principales causas que provocan que se llegue a comerse las uñas de forma más o menos compulsiva se pueden englobar en dos grandes grupos, las causas psicológicas y psicosomáticas.
Psicológicas
Las causas psicológicas de la onicofagia son situaciones de estrés, ansiedad o nerviosismo que llevan a la persona a morderse las uñas para aliviar ese estado de nerviosismo, para liberar la tensión que genera este estado de forma momentánea.
Psicosomáticas
Las causas psicosomáticas son más habituales durante la edad infantil y etapas tempranas de la adolescencia. Estas causas son situaciones negativas que a menudo representan cambios radicales para el niño. Estas situaciones negativas generan una determinada conducta en respuesta que puede ser en forma de comerse las uñas.
Efectos más destacados
El hábito de comerse las uñas puede provocar diferentes efectos. Entre los más destacados están los efectos sanitarios, psicológicos y sociales.
Efectos higiénico-sanitarios
Al morderse las uñas se pueden ingerir gran cantidad de gérmenes pues por las manso pasa todo tipo de suciedad a lo largo del día y, al ser un acto impulsivo, el onicofágico no se lava las manos antes de morderse las uñas.
Es muy frecuente que el onicofágico presente hinchazón alrededor de las uñas, incluso heridas que llegan a infectarse y a llenarse de pus.
Aunque menos común, hay bastantes casos en los que trozos de uñas mordidas se han clavado en la garganta e incluso han pasado a los bronquios produciendo infecciones graves.
Efectos psicológicos
Este hábito no suele gustar a nadie que lo practica y cerca del 100% de los que se muerden las uñas quieren dejarlo. El intentarlo una y otra vez sin éxito causa un sentimiento de impotencia que puede afectar al estado emocional.
La ansiedad es una causa frecuente que genera la onicofagia pero también es un efecto cuándo no se puede dejar y se ven los problemas higiénicos y estéticos que produce entrando en un círculo vicioso.
Efectos sociales
Los efectos sociales más comunes de la onicofagia es que da muy mala impresión ante los demás en determinadas situaciones que suelen ser importantes para la persona. Por ejemplo, morderse las uñas durante una entrevista de trabajo o ante una comparecencia en público.
Consejos y recomendaciones para dejar de comerse las uñas
Vistas las causas y los efectos más destacados de la onicofagia veamos algunos consejos útiles para evitarlo y ayudar a dejar este hábito.
Toma conciencia de las situaciones ante las que te muerdes las uñas
Esta toma de conciencia es lo más importante de todos los consejos que te puedan dar. Tienes que estar atento, cada vez que te muerdas las uñas párate a pensar que es lo que te ha llevado a hacerlo. Lleva siempre contigo un pequeño cuaderno de bolsillo para dejar constancia del momento y situación que ha provocado llevarte las uñas a la boca. Intenta anotar todos los detalles que recuerdes, desde acariciar el filo de la uña a como has tirado con los dientes.
El objetivo es que identifiques las situaciones que activan el acto y al tener todos los detalles anotados podrás repasarlos y tomar verdadera conciencia de cuándo lo haces, por qué lo haces y qué lo provoca.
Pero la toma de conciencia no queda en las situaciones en las que te muerdes las uñas, es de igual importante tomar conciencia de cuándo lo has evitado. Tienes que anotar igualmente cada momento en el que has evitado morderte las uñas junto con la mayor parte de detalles que consigas recordar.
Al tener identificadas las situaciones que te llevan a comerte las uñas y cuándo eres capaz de evitarlo, te será más fácil ir dejándolo poco a poco.
Relájate y evita las situaciones de estrés
El nerviosismo y el estrés es una de las principales causas de la onicofagia. Terminar con este estrés y situaciones que lo provocan es de suma importancia. Lo primero para evitarlo será reconocer las situaciones de estrés desde el paso anterior.
Te puede ser de ayuda tomar valeriana y otras plantas medicinales relajantes o practicar yoga. También te puede ser útil para combatir el estrés y mantener la boca ocupada mascar chicles, regaliz o caramelos.
Productos farmaceúticos contra la mordedura de uñas
En cualquier farmacia se pueden encontrar multitud de productos para evitar comerse las uñas. Los más comunes son líquidos para poner sobre las uñas dándole un sabor desagradable muy amargo. Estos productos tiene una efectividad media-baja pero nunca está de más que los pruebes.
Has de saber que actualmente no hay suficientes estudios sobre la seguridad de estos productos en niños. En los niños es habitual que este líquido sea tragado y que el niño se acostumbre a su sabor y llegue a tragar grandes cantidades.
Apúntate al cuidado de las uñas
Acostúmbrate a cuidarte las uñas, a hacerte la manicura (por ejemplo como hacer la manicura francesa), a cortarlas con tijeras, a limarlas y a todos los cuidados que se te pasan por la cabeza.
Al verte las uñas cuidadas y con mejor aspecto irás poco a poco dejando de morderte las uñas en favor de su cuidado. Si tienes ganas de morderte las uñas y te das cuenta puedes comenzar a limarlas o aplicar un esmalte para pasar el rato.
Tapa las uñas
Si te ves un tanto desesperado porque no te das cuenta de cuándo te muerdes las uñas y, por tanto, no puedes pararte a reconocerlo y evitarlo, puedes probar a taparlas con tiras de esparadrapo durante algún tiempo. Así, cada vez que vayas a comerte las uñas no te quedará más remedio que darte cuenta y así comenzar a tomar conciencia.
Otra opción para tapar las uñas es ponerte uñas postizas (también las hay para hombres). Estas uñas se ponen sobre las tuyas así que no podrás comértelas a la vez que ayudan a que valores el aspecto de unas uñas saludables.
Con estos consejos y mucha paciencia seguro que lo consigues, no te desanimes.
Fuentes y créditos
- Imagen por FML (Wikipedia) publicado bajo licencia CC BY-SA 2.5.
Creado el 29 06 2012 Actualizado el 29 06 2012
