Cuando se habla de finanzas personales el ahorro, para quién no lo sepa, es guardar parte de nuestro para un futuro uso. Y, para quién tampoco lo sepa, ahorrar no es fácil....y menos en los tiempos que corren. Por ello vamos a ver unos cuántos consejos para ahorrar:

1. Gastar Menos

¿Qué? Os habéis quedao de piedra con el primer consejo, eh?? Pues no os lo toméis a la ligera. Gastar menos, aunque obvio, se nos hace extremadamente difícil. Sin embargo, es extremadamente fácil.

Estamos acostumbrados, por que nos lo han inculcado desde pequeños, ha un consumo donde el despilfarro es la norma y se nos hace muy difícil dejarlo de lado, incluso nos parece que todo lo que compramos lo hemos hecho por necesidad. Pero para que veas que te equivocas coge al final de cada mes la factura de tu tarjeta de crédito y has un repaso a tus compras. Mira una a una las compras que has realizado y, sin intentar justificarlas, piensa en cuan necesario te era lo que compraste (si no usas tarjeta de crédito guarda todos los tickets de compra que puedas y cogelos todos al final de mes). Te aseguro que te sorprendarás de la cantidad de cosas de las que podrías prescindir totalmente, ahorrandote su compra, sin que tu ritmo o calidad de vida mermen. Es decir, vamos a tomar consciencia de en QUÉ gastamos nuestro dinero.

Tras esta identificación de compras innecesarias una herramienta que nos ayudará a gastar menos es elaborar un presupesto personal, un presupuesto para gastos de casa y un presupuesto familiar. Elaborar este presupuesto nos hará ver nuestras prioridades de gasto. Y es que a veces no somos conscientes de en qué cosas es más importante gastar nuestro "ganado duramente" dinero. Al conocer esto, junto con el repaso de nuestras compras realizado anteriormente podremos decidir muy sencillamente de qué gastos podemos prescindir.

Algo básico: comer en casa en de comer fuera (o llevarte la comida preparada de casa si no puedes ir a comer a casa), utilizar transporte público en lugar del coche (si sólo vas tú y nadie más de tu familia o amigos), comparar precios de lo que vamos a comprar (lo puedes hacer cómodamente en internet desde tu casa), etc, etc.

Desde este punto se desarrollarán los siguientes consejos.

2. Consumir menos

Aunque ya he tratado parte de este consejo en el punto anterior me gustaría extenderlo con algunos pensamientos.

Somos consumistas empedernidos. Nos han enseñado que para ser felices tenemos que estar continuamente consumiendo, comprando y gastando. Somos parte un sistema capitalista que nos hace sentir mal, llegamos a casa y miramos la televisión con los anuncios comerciales diciendonos que no somos felices por qué no tenemos tal o cual cosa y vamos al día siguiente a gastar y comprar para intentar sentirnos mejor. ¿Suena absurdo, verdad? pues así es, así que toma consciencia de lo que consumes, de las cosas que compras, de lo que realmente necesitas y de lo que realmente te satisface.

En este apartado también son importantes hábitos como no dejar electrodomésticos en standby cuándo no los usamos, no derrochar agua dejando los grifos abiertos, etc, etc.

3. Hacer un presupuesto

Como mencioné antes, hacer un presupuesto es altamente eficaz. Básicamente haremos un documento en el que anotaremos ingresos, gastos seguros que vamos a tener, dinero que destinaremos a gastos imprevistos y dinero que destinaremos al ahorro.

De esta forma podemos identificar en qué estamos gastando más dinero y en qué áreas podríamos reducir gastos más facilmente que en otras. También podemos ver la diferencia estimada entre ingresos y gastos y poder conocer que parte de nuestros ingresos podemos destinar al ahorro.

4. Reservar la cantidad de dinero que vamos a ahorrar

Tenemos que adquirir el hábito de guardar cada mes la cantidad estimada para el ahorro que hemos deducido del presupuesto realizado en el punto anterior. Esta cantidad puede ser inicialmente pequeña e ir aumentándola a medida que vamos perfilando nuestro plan de ahorro y vamos adquiriendo experiencia en este fin.

Esta cantidad que hemos reservado como ahorro la depositaremos preferiblemente en nuestra cuenta bancaria de modo que sea más difícil cogerlo en cualquier momento, además de paso podemos obtener algunos intereses si es una cuenta de ahorro.

En este punto tenemos que tener mucha disciplina y siempre guardar esta cantidad, pase lo que pase, y pase lo que pase no tocarlo (si no existe una causa de fuerza mayor, claro). Si conseguimos adquirir este hábito veremos como nuestros ahorros crecen, lo que nos dará motivación para seguir haciéndolo.

5. No te endeudes (en la medida de lo posible)

Nuestro objetivo es ahorrar, entonces...que hacemos deudas?¿?¿? Deudas y ahorro no son compatibles. Lógicamente hay algunas excepciones, por ejemplo, una hipoteca es una deuda, o un crédito para montar un negocio, deudas similares no estarían dentro de la lista negra incompatibles con el ahorro. Para que te hagas una idea: tirar de tarjeta de crédito cada mes aun sin tener fondos sería endeudarnos de forma irresponsable. El uso de la tarjeta de crédito además implica el pago de intereses. Siempre reservaremos el uso de tarjetas de crédito a determinadas circunstancias de emergencia. El resto de pagos los vamos a procurar realizar pagando en metálico.

Aprovecho este momento para recomendarte, si tienes más de una tarjeta de crédito, cancelarlas y quedarte sólo con una. La tarjeta de crédito, como hemos dicho, la vamos a usar en casos de emergencia, con una nos bastará.

María Molina

Escrito por

María Molina

Hola a todos!! Mi nombre es Maria y estoy aquí para escribir de todo lo que me pase...

Comparte este artículo